El poder de las emociones negativas

Como seres humanos, con conciencia y sentimientos, tenemos la capacidad de sentir una amplia gama de emociones. Sin embargo, en la actualidad se ha hecho hincapié en enfocarse solamente en las emociones positivas, tratando de ignorar y hasta de eliminar la emociones negativas. Esto se puede observar en las expresiones que utilizamos y en lo que culturalmente estamos acostumbrados a responder, incluso en nuestro idioma existe un mayor número de palabras para referirse y describir las emociones positivas que las emociones negativas, limitando de esta forma la diversidad y claridad con la que se puede expresar una persona de las emociones negativas.

Las emociones negativas existen por un motivo, y para comprender eso, uno debe entender la diferencia entre “estar” y “ser”. Uno puede ser feliz y estar triste al mismo tiempo, uno puede ser serio pero estar eufórico, porque “ser” es algo más profundo y constante, mientras que “estar” es solamente temporal. Esto es importante porque las emociones, a diferencia de los sentimientos, son pasajeras, son reacciones que tenemos.

Cuando sucede un evento, podemos responder de tres maneras: neutral, cuando el evento nos es indiferente; de manera positiva o de manera negativa. A cada evento lo asociamos con una emoción y son estas emociones que nos permiten manejar las situaciones de la mejor manera que conocemos.  Cuando nos ocurren cosas negativas, reaccionamos de forma negativa, y esto es absolutamente normal, estas emociones negativas nos ayudan a superar los eventos negativos y difíciles. Ante una pérdida es normal, y sano, el enojarse, frustrarse, y entristecerse. Estas emociones nos ayudan a llevar la carga del evento y es importante saber manejarlos y recordar que todas estas emociones son solamente temporales.

Las emociones negativas no pueden ser eliminadas,  solo existen dos opciones: manejarlas o reprimirlas.  Cuando uno intenta evitar tener emociones negativas, cuando uno intenta ir por la vida sin enojarse, sin entristecerse lo único que hace es que reprime y acumula estas emociones. El acumular emociones negativas causa repercusiones en el cuerpo y es cuando aparecen muchos malestares y enfermedades. El acumular emociones negativas deriva en ansiedad y estrés y puede llegar a tener efectos tan drásticos como enfermedades del estómago, del corazón e incluso cáncer.  Las emociones negativas existen y hay que sentirlas y manejarlas, son parte de la vida y el reprimirlas solamente nos hace daño, es por eso que son importantes.

Irónicamente, es muy raro el caso de quien sufre de acumulaciones de emociones positivas, usualmente al presentarse una emoción positiva la dejamos salir y la sentimos al máximo, esto debe de hacerse con todas las emociones, incluyendo las negativas, para poder vivir de manera sana tanto físicamente como mentalmente. La vida es un sube y baja de emociones, pero cada parte es importante y nos hace ser quienes somos y es por esto que hay que vivir y sentir cada emoción al máximo.

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