LA IMPORTANCIA DE DISEÑAR UN LUGAR

            El funcionamiento ideal del entorno físico que rodea la actividad de las personas depende totalmente de cómo fue diseñado, la actitud que involucra determinará el éxito o fracaso del mismo.

            El diseño de un espacio es una práctica creativa que analiza la información programática, establece una dirección conceptual, facilita el seguimiento de metas y programas proyectados, clarifica la dirección del diseño, elaborando documentos gráficos, planos de distribución y construcción.

            Independientemente del sitio de que se trate, el proceso de diseño inicia al determinar la meta del cliente, para qué quiere utilizar ese espacio, cuál es su necesidad a cubrir, plazo y presupuesto     . Al menos un croquis es necesario para poder realizar cualquier trabajo, se realiza un estudio detallado de lo existente.

            Es primordial tener en cuenta los estudios ergonómicos necesarios, realizar un análisis de tareas a desarrollar, mediante una metodología para describir las actividades con plena consciencia de procesos, posiciones, limitaciones, además de las potencialidades físicas, fisiológicas, sociales y culturales de los usuarios para crear condiciones ambientales óptimas para el desarrollo de sus labores.

            Simplemente con una buena organización, iluminación y algunos toques de nuestro estilo propio de decoración podemos lograr que el espacio nos otorgue el ambiente necesario para poder desempeñar nuestras actividades de una forma eficaz y productiva.

            Sin embargo, además de todos los aspectos, el propósito de una construcción bien diseñada es evocar la emoción, respondiendo a la historia excepcional de quien habita el lugar, ampliando su propio significado de la vida para dejar un legado que trascienda generaciones.

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